¿Qué es el Psoas?
El psoas es un músculo profundo que conecta la zona lumbar con el fémur. Forma parte del grupo de los flexores de cadera y trabaja en conjunto con el diafragma, el abdomen y la pelvis. A pesar de ser poco visible, desempeña un papel crucial en funciones básicas como:
- Caminar y correr.
- Mantener la postura erguida.
- Estabilizar la columna lumbar.
- Favorecer la movilidad de la cadera.
Por su ubicación, se le conoce como “el músculo del alma”, ya que también está relacionado con la respiración y el estrés: cuando vivimos con tensión, suele acortarse y generar molestias.
Problemas Comunes por un Psoas Rígido
Cuando el psoas se encuentra acortado o tenso, puede desencadenar síntomas que muchas veces no relacionamos con él:
- Dolor lumbar crónico.
- Molestias en la cadera o ingle.
- Sensación de rigidez al estar mucho tiempo sentado.
- Alteraciones en la postura (hiperlordosis o basculación de la pelvis).
- Limitación en la zancada al correr.
En deportistas y personas sedentarias por igual, mantener el psoas sin movilidad adecuada repercute en el rendimiento y la salud.





¿Por qué es importante estirarlo?
El estiramiento del psoas:
- Mejora la postura: ayuda a alinear la columna y reducir la presión en la zona lumbar.
- Aumenta la movilidad: permite movimientos de cadera más fluidos y sin restricciones.
- Previene lesiones: al mantener el equilibrio muscular entre abdomen, glúteos y piernas.
- Favorece la respiración: al liberar la tensión que ejerce sobre el diafragma.
- Disminuye dolores asociados: especialmente lumbares y en la zona de la cadera.
Ejercicios sencillos para liberar el Psoas
- Estiramiento en zancada baja:
- Da un paso largo hacia adelante, apoya la rodilla trasera en el suelo y lleva la cadera hacia adelante sin arquear la espalda.
- Mantén 20–30 segundos por lado.
- Estiramiento del corredor (variación de yoga):
- En posición de zancada, apoya las manos al suelo o sobre un bloque y siente cómo se alarga la parte anterior de la cadera.
- Postura del guerrero I (yoga):
- Pierna trasera estirada, talón apoyado y torso erguido. Este estiramiento es ideal para mejorar la flexibilidad del psoas en conjunto con la cadera.
Conclusión
El psoas es mucho más que un “músculo de la cadera”: influye en la forma en la que nos movemos, respiramos e incluso en la postura que mantenemos día a día. Dedicar unos minutos a estirarlo no solo previene dolores y lesiones, sino que también mejora la sensación de ligereza y movilidad.
Tu cuerpo agradecerá que no olvides a este músculo clave.
